Ausencia de dolor
Menos dolor en mandíbula, cara o zona del oído y posiblemente también menos cefalea asociada.
Dolencia
Tratamiento individual de la disfunción de la ATM en Potsdam
Crear las condiciones para que masticar, hablar, bostezar y relajarse vuelvan a ser naturales — y para que mandíbula, cabeza y cuello colaboren mejor.

Considerar a la persona en su conjunto
Los problemas en la zona mandibular pueden manifestarse al masticar, bostezar o abrir la boca. Quizá la articulación cruje o roza, la boca no se abre con libertad o la musculatura se siente rígida y agotada por la mañana. Los problemas mandibulares también pueden sentirse como dolor de oído o presión en el oído y aparecer junto con molestias de cabeza, cuello u hombros.
La mandíbula no trabaja de forma aislada. Dientes y oclusión, articulaciones temporomandibulares, musculatura masticatoria, columna cervical, postura de la cabeza, fascias, estrés y sistema nervioso se influyen mutuamente. También extracciones dentales, una oclusión alterada como consecuencia, tratamientos odontológicos anteriores, apretar, rechinar o inflamaciones pueden formar parte del panorama global. De la exploración, los antecedentes y los informes odontológicos disponibles surge un mapa personal de su situación.
El objetivo no es únicamente reducir la tensión actual. Debería volver a masticar relajado, abrir la boca con libertad, girar la cabeza con más ligereza y dormir más tranquilo. Al mismo tiempo aprende a percibir antes el estrés y la tensión y a adaptar su autoayuda por sí mismo.
Objetivos del tratamiento
Menos dolor en mandíbula, cara o zona del oído y posiblemente también menos cefalea asociada.
Abrir de nuevo la boca con más libertad, girar la cabeza con más ligereza y experimentar cuello y hombros con más movilidad.
Masticar de nuevo alimentos firmes de forma uniforme, sin que un lado se fatigue pronto o deba evitarse.
Mover de nuevo con más ligereza y coordinación mandíbula, lengua, cabeza y cuello.
Utilizar ambos lados de la mandíbula de forma más uniforme y alternar mejor entre tensión y relajación.
Dormir más tranquilo, trabajar con más concentración, comer, hablar y hacer deporte mientras la mandíbula vuelve a exigir menos atención.
¿Es esto para mí?
El tratamiento está dirigido especialmente a personas
Situaciones típicas
Quizá se reconozca en una o varias de estas situaciones:
De la exploración a la autoayuda
Analizamos cuándo se hace notar la mandíbula, qué informes odontológicos existen y si cuello, cabeza, oído u otras regiones reaccionan simultáneamente. También se consideran estrés, sueño y cambios en la oclusión.
Se explora todo el cuerpo, con especial atención al movimiento mandibular, la musculatura masticatoria, la columna cervical, las articulaciones craneales, la cintura escapular y las fascias. Las férulas existentes, el estado dental y medidas odontológicas anteriores se integran en el panorama global.
Según el resultado, pueden combinarse tratamientos manuales y fasciales de mandíbula, musculatura masticatoria, columna cervical y articulaciones craneales con ejercicios dirigidos de movimiento y relajación. Las causas odontológicas permanecen bajo responsabilidad del dentista.
Recibe ejercicios seleccionados y guiados al principio. A continuación aprende a adaptar por sí mismo la intensidad y la frecuencia al estrés, el trabajo, el sueño y las reacciones actuales.
Decidir bien informado
La disfunción de la ATM describe trastornos en la interacción de las articulaciones temporomandibulares, la musculatura masticatoria y las estructuras adyacentes.
El término no designa un problema fijo y único. Por eso debe explorarse qué factores son realmente relevantes en cada caso.
Sí. Mandíbula, cabeza, cuello y cintura escapular trabajan estrechamente juntos. Una movilidad mandibular limitada, apretar, rechinar u una oclusión alterada pueden influir en la tensión y el movimiento de las regiones adyacentes.
Sin embargo, la relación debe explorarse con precisión y no suponerse de forma general.
Sí, en algunas personas estos temas aparecen juntos o se influyen mutuamente. Mandíbula, columna cervical superior, articulaciones craneales y estado dental pueden representar factores de influencia similares.
Esto no sustituye un diagnóstico neurológico, otorrinolaringológico u odontológico. Sin embargo, muestra por qué puede ser sensato considerarlos en conjunto.
Sobre todo con una oclusión alterada, por ejemplo tras ortodoncia o extracción dental, puede ser sensato. Pero debería evaluarse de antemano para no realizar un esfuerzo innecesario.
Sí. Las extracciones dentales pueden alterar la oclusión. También tratamientos prolongados, inflamaciones o cambios en dientes y mandíbula pueden formar parte del panorama global en algunas personas.
Con sospecha correspondiente es necesaria una exploración odontológica. Desde el punto de vista terapéutico se comprueba si existe una influencia comprensible sobre mandíbula, cuello o cabeza.
Depende de si debe mejorarse sobre todo la movilidad, la coordinación, la relajación o la colaboración con la columna cervical y la lengua.
Los ejercicios se seleccionan y guían al principio de forma individual. Más adelante aprende a adaptarlos por sí mismo según la tensión, el estrés y el estado del día.
Tras aproximadamente cuatro sesiones debería apreciarse un cambio reconocible — por ejemplo al abrir la boca, masticar, en la sensación matutina de tensión, al girar la cabeza o en síntomas cervicales asociados. A continuación se reevalúa qué factores deben seguir tratándose o aclararse adicionalmente.
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